viernes, 21 de agosto de 2009

El ocaso

Cientos de veces me he quedado a presenciar la caída del astro rey en el horizonte. Momentos para pensar, meditar, reír, llorar o solamente contemplar. En la mejor compañía o en la más absoluta soledad. En la colosal montaña o junto al inmenso mar. Instantes en los que recordar produce esa extraña sensación de trance que nos devuelve a la cruda realidad. Oportunidades que a pesar de repetirse día tras día siempre tienen algo peculiar que hacen de ello momentos especiales, ocasiones únicas que no volverán y que hacen del lugar dónde te encuentres un lugar mágico por unos instantes.

jueves, 20 de agosto de 2009

Hórreos, canastros, cabaceiros y demás denominaciones

Hoy os quiero presentar un nuevo apartado en mi blog, con el que intentaré daros a conocer los distintos tipos de hórreos según la zona en la que se encuentren. Es curioso, porque tan sólo distanciados por unos pocos quilómetros, sus diferencias son abismales; he aquí la prueba.
Os empiezo mostrando el hórreo gallego por excelencia, no por su diseño sino por su tamaño, simplemente único y llamativo. Se encuentra en la bonita villa de Carnota desde que se levantó en el S. XVIII. Si queréis más información y fotos sobre él aquí tenéis el enlace.


Más cerca de nuestro Ourense, las variedades son muchas desde el conjunto de canastros de A Merca, de los cuáles no tengo fotos pero que merece la pena visitar, hasta los olvidados y anegados por las aguas del Límia en el salto de Lindoso.

De piedra y madera próximos a Ourense;


o de cuerpo de madera únicamente y base de piedra como los que uno se encuentra cercanos a Ramirás en tierras de Celanova.


Aunque siempre los hay con ese toque actual, sin terminar y cuyo único uso es el exhibirse u obstentar poderio de sus dueños.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Curiosidades en tierras Helmánticas

Paseando por una de las principales calles de Salamanca, me llamó la atención la cantidad de pequeños escaparates de las tiendas de souvenirs, en las que mostraban una especie de tableros llenos de todo tipo de artilugios que tenían a la venta. Podías encontrarte desde planos en chino, a carretes y cámaras desechables (bendita digitalización), pasando por ropa, miniaturas, etc.


Pero lo que más requirió de mi atención, fue el panel de las pilas. Mostraban tipos diferentes de pilas pero con varias marcas del mercado. Menos mal que siempre hay alguien que piensa en la variedad y satisfacción del cliente.








Días más tarde, en un pueblo de la misma provincia Salmantina, me encontre con otra estampa curiosa; una de esas tiendas que no se dedican sólo a la venta de un tipo de productos, sino que buscan abarcar más mercado; tipo bazar. El nombre del negocio ya lo dice todo, vamos que te puedes comprar unas bragas y una jaula para tu periquito o aprovechar la oferta del mes compuesta por un juego de medias y un rastrillo.
Perdonad la calidad de la imagen.




En ese mismo lugar, estube buscando el establecimiento que vendía un tipo de producto que anunciaba en su fachada, pero no encontre su puerta de entrada, ya que la de la imagen resulto ser la de una vivienda y no vendía nada.

lunes, 17 de agosto de 2009

Desde la ribera

En verano hay tiempo para casi todo. Los días son grandes, el buen tiempo invita a salir de casa más amenudo, llegan las vacaciones, etc. Como opinión personal, no es mi estación favorita pero siempre se está más animado en ella.
La foto está realizada en Laias. Justo en el embarcadero por detrás del fabuloso balneario.


sábado, 15 de agosto de 2009

Callejeando

Sábado 15 de Agosto. En casa. Mientras todo el mundo está moreneándose en la playa o descansando plácidamente lejos de la ciudad, yo me quedo en la jungla de asfalto. No sé si por tranquilidad o por falta de compañía, pero en días como hoy tampoco se está tan mal en la capital medio vacía. Siempre encuentras algo que refleje la soledad de una ciudad de interior un fin de semana de Agosto, como la imagen de la calle Hernán Cortes. Fijaos en la cantidad de flores que tiene la casona.


Para terminar, pongo una imagen de la plaza Mayor. Me encanta tomarme algo en alguna de sus terrazas. Pruebenlo, merece la pena.

jueves, 13 de agosto de 2009

Le llamaban... soledad

La imagen lo dice todo. La soledad de la foto contrasta con el trasiego de gente que siempre tiene el puente Romano habitualmente. Piedras con historia, como si escondiesen testimonios de personajes anónimos que algún día cruzaron el viejo viaducto.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Curiosidades cotidianas

Realizada la mudanza, aún con los bártulos a medio desempaquetar, me aventuro en mi nueva ubicación para redactar una entrada de anécdotas cotidianas.
Realizando unas compras el otro día en un área comercial de mi ciudad y sin la réflex encima, encontre algunas fotos cuanto menos interesantes. Bendito teléfono, aunque la calidad no es su mejor virtud, siempre está cuando se le necesita.


Si yo estuviese en el caso de ser padre, ni se me pasaría por la cabeza comprarle unas pastillas de éstas tras haber leído la etiqueta. Si de por sí los niños ya son inquietos, imagínense la tabarra que pueden llegar a dar enganchados a las extrafuertes.



Si es que claro. No era su contenedor.
En tiempos de vacas flacas y crisis, el pluriempleo se hace más perceptible.



O ¿quizá el conducir sea un riesgo laboral? Evidentemente manejar un vehículo implica riesgos. Creo que más de uno con muchísimos años a sus espaldas de carnet, debería hacer uno de éstos.