miércoles, 21 de octubre de 2009

El Ourense austral

Un atardecer cualquiera ubicado en alguna atalaya sobre Auriense. Busco una foto singular a la vez que algo de evasión tras un duro día encerrado entre cuatro paredes. El juego de luces invita a jugar con la saturación de la imagen. Las sombras marcan las diferencias sobre cientos de luces que iluminan el barrio más meridional de la ciudad. Las nubes y la puesta de sol hacen el resto para dejarme una bonita foto nocturna.


martes, 20 de octubre de 2009

Evidencias de una vida

Supongo que la vida a veces te encierra. No deja que respires libremente. Te agobia por algo que no sabes como dejar, algo que crees incapaz de no poder vivir sin él. Giras a tu alrededor y te das cuenta de que el gran mundo que imaginabas, estaba encerrándose en un espacio no apto para claustrofóbicos sentimentales.
Nostalgia evidente. Momentos de incomprensión, de decisiones complicadas y pies de plomo. El paso que evidencie la fragilidad de la decisión cambiará tu vida y tu ser para siempre. La indecisión de un futuro incierto te hace ser cobarde. Te hace temer que a la ausencia le adeudes dependencia.
El valor está para tenerlo.
Si tu vida de ello depende, ¿por qué no dar ese paso?

lunes, 19 de octubre de 2009

Y al séptimo descansó

Y eso mismo es a lo que me dediqué ayer domingo, tras un apasionado sexto día de la semana siguiendo la también sexta edición del Rallye Baixa Limia. Un día intenso puesto que, no fue un rallye como los que estoy acostumbrado a seguir de tramo en tramo. Esta vez lo he seguido desde la cara organizativa de la carrera. He vivido, compartido y seguido a toda esa gente que se pasa horas y horas de manera desinteresada o no, sacrificando tiempo, ocio o dinero para sacar adelante una prueba deportiva de tal calibre. Me he quedado flipando con lo organizado que está todo. Todo se mide al milímetro para que todo llegue a buen puerto. Nada puede fallar.
La verdad es que la experiencia me ha encantado, y a buen seguro repetiré en próximos eventos.

Gracias PePo. Gracias Xiana. Gracias Gerardo. Gracias "Lito" y gracias a toda la gente de Ourense Motorsport por haberme permitido vivir tal experiencia a vuestro lado.

sábado, 17 de octubre de 2009

El Cenobio entre cenobios

Ya hace quince días de mi pequeña pero intensa visita al gran monasterio de San Esteban de Ribas de Sil. Situado a menos de veinte quilómetros de la ciudad de Ourense, y encuadrado en pleno corazón de la Ribeira Sacra, se atribuye su fundación al siglo VI aunque es constatado desde el siglo X. Perteneciente a la orden . Reúne los estilos románico, gótico y barroco, representados en sus tres claústros, aunque siempre con pequeños matices y reformas posteriores.
El edificio en sí es majestuoso. Impresiona ya a primera vista con el Sil de fondo, siempre que no te lo encuentres sobre un mar de nubes formadas por la bruma del río en su lento discurrir.
Pero como todo, tras su gran momento álgido, la decadencia también formo parte de estas milenarias piedras cayendo en un semiabandono durante años. Fue restaurándose poco a poco, se creó un albergue, y tras muchos contratiempos fue remodelado y reconvertido en hotel de la mano de la red de Paradores de Turismo de España, la verdad, bien hecho y siendo una manera o quizá la única de "conservarlo" no ya de manera original, sino del paso de los años como en su momento han hecho las órdenes religiosas.



Sería un lujo poder alojarse aquí. Supongo que algún día me daré un capricho.



viernes, 16 de octubre de 2009

Desde la simpleza en búsqueda de la belleza

¿Belleza? ¿Qué consideramos belleza? ¿Aquello que resalta sobre lo o los demás? Aquello que nos impresiona por tener ciertas cualidades propias, reales o imaginarias. Ideales o cánones que nos marcamos para considerarlo así. Pero el motivo de la belleza es abstracto. Creo que belleza es algo que termina creándonos placer solamente con mirarlo.
Pues dicho esto, belleza puede llegar a serlo todo. Puedes terminar considerando bello algo horrible; algo parecido a la foto. Sacar de lo horrendo belleza. ¿Acaso no es posible? Seguro que todos tenemos algo en la vida atroz, pero que consideramos precioso o que modificamos para que termine siéndolo.
Y no, no hablo de fotoshop, aunque sea un claro ejemplo de todo lo anteriormente escrito.

jueves, 15 de octubre de 2009

Hasta la plaza mayor

En anteriores post, os he enseñado la preciosa plaza mayor en cuesta que tenemos en Ourense. Rodeada de soportales, es uno de mis lugares favoritos para terracear con buen tiempo.
Hoy, lo que os quiero mostrar, jugando con la luz, lo que es a mi parecer, las dos maneras con más encanto de llegar a tal plaza. Son las calles Arcediagos y la de las Tendas.
As Tendas, es una curiosa calle, que discurre bajo la fachada principal de la catedral, la fachada oeste, bajo las escaleras de acceso a tal acceso. La foto está sacada desde el inicio de la misma, y en ella te puedes encontrar una tienda de sombreros, una lencería o en tiempos aquí había una cuchillería en la que siempre me paraba ya que su escaparate era peculiar.


La calle Arcediagos, no es que tenga un encanto especial la verdad. Es una callejuela de lo más corrientucha, pero lo bonito de esta calle es el juego de luces que crea. Aunque el día sea expléndido, siempre tiene alguna parte sombría. En resumen, que crea unos juegos de luces muy chulos.
Por cierto, en el sentido de la foto; a mano izquierda hay una casa que tiene un peculiar recubrimiento de madera.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Donde Joaquín buscó inspiración

Creía que las calles peculiares las encontraría siempre lejos de mi querido Ourense. Creía conocer cada rincón, cada curiosa callejuela de Auriense. Me equivoqué. Como me equivoco en muchas decisiones a veces precipitadas.
Después, arrepentimiento. Despues olvido.
Curioso lugar la verdad para una callejuela de nombre "olvido" como ésta. Olvidada sí está. Por lo menos de la mano de los equipos de limpieza de la ciudad; el hedor a orín era insoportable, más si cabe puesto que era sábado. Ciertamente es una pena los pocos cuidados que recibe.
Quizá el gran Joaquín usase tal rincón para inspirarse aunque la tratase de cuesta. Quién sabe.
¿Mi siguiente reto? ¿Será calle melancolía?