martes, 3 de noviembre de 2009

Sobre una alfombra de raíz

Hace algún tiempo ya, de visita en las Batuecas, llegamos a un recóndito lugar en el fondo de un precioso y profundo valle en el que se encontraba el monasterio de las Batuecas. Un lugar curioso y recóndito en una de las comarcas más aisladas de todo el país. El nombre correcto del monasterio es el Convento del Desierto Carmelitano construído en el S. SVI y perteneciente a la orden de PP. Carmelitas Descalzos, llevando una vida erémitica. El acceso al interior de dicho lugar está prohibido y según he podido leer en la red es catalogado como un lugar sencillo y austero. Por cierto la comunidad de tal lugar tiene un blog en la red. (Aquí enlace) Cierto es, que el lugar era un tanto curioso y especial.
Como del monasterio no he podido sacar fotos, para mí, lo más llamativo de tal lugar fue el comienzo de una pequeña ruta de senderismo que partía desde la puerta del acceso al cenobio y que bordeaba paralelo a uno de sus muros para adentrarse valle arriba a través de un frondoso bosque. El suelo que pisaba, durante un buen puñado de metros, era una gran alfombra de raíces.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Al cuerpo y alma

Hemos pasado fechas de recuerdo a los que ya no están. A aquellos seres queridos que por mala fortuna ya no están con nosotros. Días felices para algunos pero tristes para la mayoría. Días complicados de asumir.
En los cementerios es primavera. Las flores dan alegría a los lugares de reposo eterno. Esos lugares en otra hora tétricos, crean una alfombra de color dando alegría en los sagrados emplazamientos. Las incandescencia de los cirios alargan la luz a estos cortos días en tan macabros emplazamientos para unos, o en lugares de oración, recuerdo y meditación personal de otros.
Yo la verdad, preferí no fotografiar en aquel lugar, no porque quizá salise algún alma en la foto, sino por respeto a las personas que allí se encontraban. La verdad, me sobraban cosas chulas de las que sacar una bonita imagen.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El hito esperanzador

Un mensaje de paz. Un mensaje de esperanza.
El pasado verano y de visita a la comarca de fisterra y más concretamente a su faro, entre altos acantilados, peregrinos, tiendas de souvenirs y una hermosa puesta de sol, me topé con un par de hitos curiosos. Uno de ellos, indica el km. 0 del camino de Santiago. Kilómetro 0, kilómetro del fin. El otro, no marcaba distancia, ni medía nada. Simplemente exponía un mensaje en varios idiomas; un mensaje que ojalá fuera cierto. Un mensaje desde "O Cabo do Mundo" para el resto del mundo, que ojalá se pudiese cumplir.

sábado, 31 de octubre de 2009

Tráigame otro, por favor.

Hagamos un descanso. Hay días que uno se lo merece.
Saboreemos con calma nuestra nostalgia. Disfrutemos con calma de nuestro presente.
Démonos cuenta de que hay algo más por lo que luchar.
Démonos cuenta que hay momentos para desconectar.
El instante de la foto en su momento lo consiguió. Recordar ese instante, lo consigue siempre. Desconectar.

viernes, 30 de octubre de 2009

De regreso de las carreras

Me fastidia cuando algo bueno se acaba. No me gusta que algo con lo que disfruto llegue a su fin. No aguanto estar agusto y que me quiten el caramelo que saboreaba. Es curioso pero me pasa siempre que vuelvo de una prueba automovilística mientras camino por la cuneta de vuelta al coche. Me fastidia que se acabe el espectáculo, y no paro de darle vueltas al coco recordando lo recientemente visto. Supongo que el día que no me moleste que se acabe el día de carreras o que el día previo no tenga el típico gusanillo en mi estómago, dejaré de acudir a ellas. Espero que eso no suceda nunca.
¡Ah! Que se me olvidaba; la foto está sacada en Vila Real (Portugal). Si algún día os coge el mundo por tal lugar, recordad que es una ciudad hermanada con Ourense.


jueves, 29 de octubre de 2009

Cuando la naturaleza es caprichosa

Y hace que tú quieras serlo.
Una buena tarde de verano, en un lugar del que no quiero acordarme, o mejor dicho prefiero no acordarme para preservar su intimidad; se topó mi vida con la de un pequeño ser. Un ser que llamaba mi atención con sus llamativos colores, con su rápido volar y con sus paradas de rama en rama. Si la curiosidad no me matase, no intetaría retratarle. Si la curiosidad no me matase, no perdería el tiempo tras él. Si la curiosidad no me matase, no sería curioso.

En la histórica Ciudad Rodrigo

De viaje por tierras salmantinas y de parada en la medieval Ciudad Rodrigo, una bonita villa castellana (15.ooo hab.), con abundantes monumentos y casas palaciegas. Sin quererlo aparqué frente a la catedral de esta pequeña y noble villa. La catedral de Santa María, de estilo románico pero con terminación gótica (S. XII al XVI), es un bello templo con el típico color anarajado del suroeste castellano leonés. Lo más llamativo del "espartano" lugar de culto es la fachada oeste, la cual tiene doce figuras que a mi parecer creí fuesen los Apóstoles, pero que resultaron ser doce personajes del antiguo testamento. Los Apóstoles que aparecen son cuatro y rodean a Cristo en las estatuas del arco de entrada. En fin, cosas de la religión.