jueves, 1 de octubre de 2009

Saciando mi sed

Jugando con un tal "Macro" y pensando en blanco y negro, conseguí algo diferente sobre un fondo difuminado, llegando a una saciedad antes inimaginable.

Mirando a la Olívica

Hace ya unos meses, a principios de verano y gozando de mis vacaciones estivales, tuve la oportunidad de pasar unos días en terras do Morrazo disfrutando de sus playas.
De aquello, han salido muchas fotos, varias ya colgadas en el blog, pero de nunca había subido una de la vista desde mi alojamiento en mi estancia en Cangas; Vigo, el motor de la economía gallega.



miércoles, 30 de septiembre de 2009

Lo que nos ha traído el gato...

A veces en la sencillez de una foto, reside la belleza. Los momentos simples de la vida diaria son las mejores instantáneas a mi parecer. Esos momentos en los que el captor quiere captar la imagen lo más natural posible. Plasmar todo eso que ve y siente. Dejar para el recuerto un momento especial de hechos cotidianos.

Todo viene. Todo se va. La vida da muchas vueltas y a veces es mejor dejar que las oportunidades se escapen. Por lo menos mientras uno no esta seguro de que es lo que quiere para si mismo.
Las vueltas que puede dar en un segundo la existencia. Un segundo es suficiente para fastidiarte una buena imagen. Un segundo sobra para borrar de tu mente algo que crees desechar. Un segundo llega para cruzar una mirada, un suspiro un adiós.
Siempre que veo una puesta de sol es capaz de seducirme hasta llevarme casi con él. Ha pasar a un estado de evasión repentina que me hace dejar la mente en blanco. O a llegar a un estado de admiración hacia cientos de recuerdos que pueblan mi memoria.
Esos momentos especiales que únicamente pasan una vez cada día, que cruzan nuestras vidas y que nunca nunca volverán.

martes, 29 de septiembre de 2009

Desde la atalaya del tiempo

Cuantas veces he pasado a su lado. En coche, en bici... Tantas que, a pesar de tenerla tan vista vuelvo a mirarla. Inerte al paso del tiempo, parcialmente derruída, vigía das Terras da Límia y de la antigua laguna de Antela.
Y a pesar de todas esas veces, ninguna he parado a contemplarla detenidamente, a dejarme envolver por la magestuosidad de sus muros, de su atalaya sobre el Lethes o de la historia de sus piedras. Y aunque nunca es tarde, el tiempo corre.
Antigua fortaleza de Sandiás, construída entre los siglos XI y XII para prevenir de la invasion de Alfonso Henríquez de Portugal, formaba parte del conjunto de fortificaciones Pena, Castro, Porqueira y Celme edificadas a tal efecto. Actualmente tan solo queda parte de la torre de homenaje. A Torre de Sandiás.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Nas augas do Muíño da Veiga

Buscaba relajación. Buscaba evasión. Aquella tranquila noche de comienzos de otoño era ideal. La temperatura lo permtía y la compañía era grata. ¿Darse un lujo? No, solo un baño.



Para los que no son de Ourense, una pequeña explicación; hablo de las Pozas do Muíño da Veiga, un pequeño molido reconstruído que da nombre a 3 pozas de agua termal de las muchas que podemos disfrutar en nuestra querida ciudad. Un paraíso termal.

A la soledad

Se dice que es mejor que amargarse con terceros, que no entiende ni cuestiona todo aquello en lo que pienses. La soledad es pensar que estás solo. Que es el silencio, que es tiempo de pensar, de reflexionar, de olvidar. Aunque en el fondo es la mejor compañía cuando estamos tristes. Cuando no estás. Cuando no tienes nada.
Pero pensándolo bien, sólo está solo, el que quiere estar solo. A pesar de que estes rodeado de personas y pienses sólo en la que te falta.
Si es que, la soledad es un buen lugar para visitar, pero un mal lugar para quedarse. Y como no, recuerda; mejor sólo que mal acompañado.



En la vida solo hay una cosa segura, aparte de la muerte y las dificultades. No importa lo mucho que lo intentes, no importa lo bueno que sean tus intenciones: vas a cometer errores, vas a hacer daño a la gente, van a hacerte daño
y si quieres recuperarte... Sólo hay una cosa que puedes decir.
Cuando alguien hace que nos equivoquemos, queremos tener razón. Sin el perdón nunca se ajustan las cuentas,
las viejas heridas nunca se curan, y lo maximo que podemos esperar es que un día tengamos la suerte de poder olvidar.
Gracias por darme cosas como éstas.