jueves, 17 de diciembre de 2009

La vida te da muchos palos. De algunos te recuperas. De otros no.
Darle importancia a las cosas materiales es intranscendente y no darse cuenta de que, a lo que de verdad deberías valorar es a la gente que te rodea y al final acabas perdiéndolo todo.
En ese momento te das cuenta de que estás encerrado en un mundo egoísta y solitario del que te costará salir. Te sientes condenado por todo eso que a su debido momento no has sabido apreciar y disfrutar como realmente se merecía.
Si te paras a recapacitarlo detenidamente, pensar si merece la pena perder la calma por esas cosas materiales, o esa gente que te hace sufrir y que en el fondo no te merecen o mereces.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

Aquella escapada al norte

Aunque pase el tiempo, hay cosas que eres incapaz de borrar. Algo de ello te ha marcado. La experiencia en ciertas cosas me dice que no debes menospreciar el más mínimo momento de tu vida. Yo así lo he hecho, y no me arrepiento de nada. O si. De lo que no he hecho.
La foto pertenece a la Playa de Anguileiro, en Tapia de Casariego (Asturias), situada en la desembocadura del río de mismo nombre. Por sus olas, es uno de las grandes y pioneras playas surferas del norte penísular. Durante tiempos "más estivales", suele tener bastante afluencia aunque la foto realmente se podía llamar "Soledad". Una bonita estampa en época de temporales.

martes, 15 de diciembre de 2009

Siempre comunicados

Supongo que las tecnologías entran en todos los sectores. Y la verdad la foto lo constata. La saqué en Ribadeo en una de sus calles más céntricas. ¿Original? Quizá, cuanto menos es curioso, ¿o su dueño es asiduo?

lunes, 14 de diciembre de 2009

Si Alonso Quijano levantase la cabeza

En un lugar cuyo nombre no quiero acordarme, paseaban dos buenos hombres un día de vendaval. Cabalgaban sobre ciento cincuenta caballos dotados de turbo. No se amedrentaban por nada y gozaban de la ruta por tan revirados caminos combatiendo contra las más temibles bestias y gigantes de metal que se cruzaban en su peculiar camino, haciéndoles detenerse en su empeño por alcanzar aquel recóndito lugar y volver sanos y salvos de tan sagaz aventura.


P.D. Y si soy zurdo, pero no manco.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Coronando A Serra da Capelada

Hay lugares encantadores, lugares especial, lugares bonitos o simplemente lugares con algo.
Hoy quiero que viajéis conmigo hasta un enclave mágico. Un lugar en el que el viento sopla en cualquier momento del año. Un lugar en el que cada puesta de sol es irrepetible. Un lugar para dejarse llevar y perderse contemplando sus vistas hacia el infinito océano desde el que dicen es el acantilado más alto de Europa; "A Garita de Herbeira".

sábado, 12 de diciembre de 2009

Para los que están lejos

A todos nos gusta escaparnos. Cada vez que tenemos algo de tiempo libre o algún día festivo, aprovechar para desconectar un poco de nuestro emplazamiento habitual se convierte en algo maravilloso. Lo cierto es que vivir en una ciudad pequeña tendrá sus inconvenientes, pero por lo menos no nos chapamos atascos, embotellamientos y aglomeraciones varias. Aunque como los Orensanos somos los más y mejores y empleados del estado por toda la geografía española, muchos de mis vecinos se ven avocados a involucrarse en esos momentos opresores para poder regresar a su ciudad natal durante un corto espacio de tiempo y ver a los suyos aunque sólo sea un minúsculo momento. Para ellos es la entrada de hoy.

En especial para ti Es. Cuídate.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ella es asidua

Un buen día, un diregente local decidió que sería bueno dedicarle una escultura. Un buen día Ramón Conde terminó tal escultura. Un buen día otro dirigente local decidió que su lugar de colocación sería el lugar de venta habitual de leche de la homenajeada, "la Lechera".
Situada en la confluencia de calles del Paseo y Cardenal Quiroga a día de hoy es un estandarte de nuestra ciudad, y cientos y cientos de personas se fotografían con ella. Aunque no todo ha sido gloria en su vida. También ha sufrido actos de vandalísmo; pintadas, pegatinas, destrozos e incluso una desaparición temporal durante unos días tras "arrancarla" literalemnte de su emplazamiento. Pobre lechera...